Oliva era una princesa muy juguetona y traviesa.Siempre había sido así, desde bien chiquita, cuando se escapaba de la cuna para ir a ver las hormigueas del el jardín.O cuando se escondía bajo la mesa para comer los chocolates del todo el reino. ¡Hasta su corona terminada pegajosa!.Una tarde soleada, aprovechando que sus padres estaban reunidos con señores importantes del reino, ella pensó que seria muy divertido escaparse de su castillo para explorar el laberinto del bosque, ¡ese mismo laberinto que su padre le había dicho que no fuera!
al llegar allí,olivia entro y a medida que abanaba, a sentía mas miedo.Se escuchaban voces y ruidos por todas partes. Abiar lugares oscuros y plantas grandes con formas tenebrosas.hay recodo que la reunion de su padre, el rey,con otros señores era para hablar sobre unos monstruos malvados que asustaban a todo el pueblo.
A pesar de su miedo seguida caminando,pero no encontraba la salida.Estaba tan asustada que se le cayo su muñeca y no se dio cuenta.Al llegar a un lugar sin salida...¡que susto!, dos monstruos la seguían.
Dio un grito y salio corriendo.Cuando miraba hacia atrás se le aparecían monstruos por todas partes; parecía que se multiplicaban
Cuando se encontró en un lugar mas seguro, pensó y se le ocurrió una gran idea.En el bolsillo llevaba un burbujeo que le había regalado su hada madrina para su cumpleaños; era mágico porque con esas burbujas podía hacer desaparecer todo lo que era malo.Y eso fue lo que hizo. largo burbujas y ! adiós monstruos malvados!
Una burbuja la llevo hasta su muñeca y otra burbuja la llevo hasta la salida del laberinto. Allí le prometió a su burbujeo mágico que nunca mas se escaparía sin permiso de sus padres.



1 comentarios:
Qué hermoso cuento preciosa. Sos muy buena escritora y me encanta que tengas esta página para que te lean hasta los chinos y los africanos.
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